Y Trump dice que habla de economía, crecimiento y positivismo,

Traigo hoy otro tema archiconocido de economía con Trump pero con alternativo plentamiento al parecer bien claro.

El título dice : “Le comunicamos que su muerte es muy rentable.

Y la cabecera aclara que : “El mensaje de Trump es claro: la economía no existe para servir a los seres humanos, los seres humanos existen para servir a la economía. Las personas que morimos al servicio del índice Promedio Industrial Dow Jones somos meras externalidades frente a la mayor prioridad del crecimiento del capital.

Lo más interesante después de todo es como poner en palabras claras que hay dos tipos (al menos) de personas. Las que son muy muy muy ricas, y las que no.
Las que no pues ahí estamos y sabemos como nos defendemos o nos movemos en lo que sobrevivimos, pero las otras que son muy muy muy ricas algo más tienen que hacer aparte de mover la cola, entre otras cosas sospecho en como moverla para que sus intereses de muy muy muy ricos nunca jamás se vea perjudicado.

Aparte de esto algo una palabra clave que menciona con frecuencia, positititititivismo. ¿Será?, o realmente tiene otro nombre…

Por temas como éste sugerí el llamar a la categoría esquizofrenia, en parte como broma pero una broma que refleja una realidad. La gente (reducida a gente) debe vivir y morir por abstractos, por alucinaciones colectivas, resulta mejor para todos, para la sociedad, para la patria, para la humanidad. Y claro, también para la economía, bendito abstracto cuantificado, alabado sea el cuerpo sin órganos (perfecto queda el adjetivo que agregaste a la categoría).

Por cuantificar ganamos precisión, por supuesto. ¿Mas qué perdemos de vista? Principio de incertidumbre lo han llamado en otra ciencia. Ponemos cifras a un proceso separado de sus procesos, fórmulas, porcentajes, ¿cuál alucinación? Economía, la puedo contar y por tanto medir ¡Hela aquí, “es” real! Ponemos a las personas en números, las tratamos de gente, de ente abstracto. ¡Oh números, su magia nunca acaba! Ahora pueden morir unos cuantos, lo demás prevalece.

Economía, gente, sociedad, nación, desde que existen deben sobrevivir, hay que protegerlas. Tu también existes, pero tu existencia pasó a “ser” de segunda clase. Tienes el honor y el deber de sacrificarte por algo más grande. Felicidades, has trascendido. Felicidades, encontraste tu propósito.

Estadística muchacho, estadística lo dice más y mejor, y dice mucho las estadísticas si se analizan “bien” (que ese es otro problema).

¿Quien, como y cuando analiza las estadísticas a su propósito y a su conveniencia? Pues muchos muy muchos, porque ya sabemos de sobras que cada quien valora, considera, extrae y analiza en la parte que más “le conviene”, o se acerca a su argumento y finalmente justifica su praxis, su conclusión o su meta, ¡que importa!

Y tristemente tal como mencionas en base de esos pinches números aleatorios justificar toda una vida, imagínate en que poco argumento o representación gráfica queda resumido todo en un ser, un pensamiento, una causa o mejor dicho una vida única, irrepetible e intransferible. Pero les gusta, se asocian, les marca y les sellan no ya de por vida, sino hasta de por muerte eterna.

Por eso el tema de positivismo con el que abrí es otro cuento irreverente e infumable, pero como excusa, como nombre y como número que quieran dar o asignar pues queda mu mu gonito, digo bonito.