El sentido político de defecar

Se me ocurrió divagar con esa cuestión de que si lo personal era político, hallarle el sentido político a cosas tan cotidianas. Y después de pensar en el caso de defecar me surgieron estas consideraciones con las que se puede comenzar a tratar el tema.

  1. Se parte de la necesidad fisiológica de expulsar los deshechos corporales como base que fundamente el propio acto.

  2. La invención del retrete y de estructuras (acueductos) que alejen los deshechos, lo motiva el sentido político de maximizar la comodidad del defecante (ante la experiencia de defecar en la naturaleza como punto de referencia)

  3. La invención del cuarto de baño motivado por la observación de que a diferencia del resto de los animales, nos importa cuando vemos gente defecar.

No sé que pensarán ustedes pero esto sentará un precedente para, cuando alguien insista con que lo personal es político, le pueda responder “andá a cagar” y no como forma de desprecio sino como imperativo para que haga política.

Se me ocurrió trasladar en el concepto social lo político si no es exactamente igual lo será mucho mejor,

  • el primer politico obviamente defeca como buen huamno que es, salvo que solo lo hace por la boca constantemente,
  • su estructura es mucho mas magica, solida y expansiva, los periodistas, los medios y la comunicación hacen de sus declaraciones defecadas todo un poema y toda una aventura que justificar,
  • pero no sucede nada a posteriori, por que precisamente el estado (gobernado obviamente por el mismo defecador) da aporte, soporte, reconocimiento y todavía mas recursos para que todo lo defecado sea incluso oficial, aceptable y válido,

y metáforas como la anterior haciendo leves ajustes “por aquí o por allá” se puede interpretar de muchas maneras, todo depende de siempre el buen individuo lector, cliente, seguidor o mente que sea lo interpreta a su “mejor manera posible”.

¡Salud y suerte!

Mucho he leído por lo cual lo que diré tiene poca originalidad, pero en ciertas teorías se ve una relación directa entre la etapa anal y sus posteriores desarrollos y consecuencias y los comportamientos territoriales, “sublimados” en política. Según se dice no sorprende el uso de tanto vocabulario escatológico para referirse a ello.

En otras palabras una mierda y puras cagadas.